Tesla ha anunciado un retiro que afecta a 14.575 unidades del Model Y fabricadas entre noviembre de 2024 y abril de 2026. El motivo no es un fallo mecánico ni de software, sino la ausencia de la etiqueta de certificación de peso. A diferencia de otros llamados a revisión, este problema exige una visita al taller y no se resuelve con una simple actualización inalámbrica.
Un error de producción que no se parchea con código 🛠️
La falta de la etiqueta se originó en la máquina encargada de colocarla durante el ensamblaje. Tesla ya corrigió el equipo y ahora los operarios verifican manualmente cada unidad antes de que salga de fábrica. Sin embargo, los coches ya entregados deben pasar por un centro de servicio para que les instalen el adhesivo. Es un proceso físico que contrasta con la capacidad de Tesla para resolver otros problemas a distancia mediante actualizaciones de software.
El parche que no se descarga, se pega 🏷️
Los dueños del Model Y afectados tendrán que hacer algo que no hacían desde los coches de combustión: ir al taller para que le pongan una pegatina. Mientras otros fabricantes corrigen bugs con un clic, Tesla te pide que saques cita para que un técnico pegue un trozo de papel con unos números. Al menos no tendrás que pagar por el adhesivo, aunque igual te toca esperar el café de máquina de la sala de espera mientras el coche recibe su etiqueta de peso oficial.