El toxicólogo Georg Aichinger ha lanzado una alerta sobre el consumo de suplementos dietéticos en Suiza, señalando que una de cada tres personas los ingiere sin que existan controles previos. A diferencia de los medicamentos, estos productos no requieren autorización ni pruebas científicas que avalen su seguridad o eficacia antes de llegar al mercado. Aichinger destaca que muchos suplementos presentan efectos desconocidos y que sus beneficios no siempre compensan los posibles riesgos.
El vacío regulatorio en la industria del bienestar ⚠️
La falta de exigencia de ensayos clínicos para suplementos contrasta con los estrictos protocolos de los fármacos. Aichinger menciona el caso del 5-HTP, un compuesto usado para mejorar el ánimo que actúa sobre el sistema nervioso. Sin supervisión médica, este suplemento puede provocar efectos secundarios psicológicos e interacciones con otros medicamentos, funcionando de facto como un fármaco psiquiátrico. La tecnología de producción, a menudo simple, no garantiza la pureza ni la dosificación adecuada, lo que añade incertidumbre al usuario.
Pastillas de la felicidad sin receta ni permiso 😅
Resulta curioso que para comprar un jarabe para la tos necesites receta, pero para ingerir un potenciador del ánimo que altera tu sistema nervioso baste con un clic. El 5-HTP promete alegría en cápsulas, pero sin un médico de por medio, el riesgo es que la única sorpresa sea un viaje al psiquiatra. Al menos, si el placebo funciona, te ahorras la consulta.