DC Comics lanza un nuevo título bajo su sello Elseworlds, Superman: Father of Tomorrow #1, con una premisa que cambia el origen del Hombre de Acero. En esta realidad alternativa, no es Kal-El quien escapa de Krypton, sino su padre Jor-El adulto. El escritor Kenny Porter evita preámbulos largos y sumerge al lector en una dinámica fraternal entre Jor-El y los Kents, apoyado por un arte sólido de Danny Earls, Nick Filardi y Lucas Gattoni. Un debut lento pero prometedor. 🦸
El arte de Earls y Filardi: expresividad sin efectos digitales excesivos 🎨
El apartado visual de Father of Tomorrow #1 se apoya en un estilo de dibujo clásico pero efectivo. Danny Earls construye personajes con gestos faciales claros, lo que permite entender sus emociones sin necesidad de diálogo forzado. Nick Filardi maneja una paleta de colores que no satura las viñetas, dando prioridad a los contrastes entre la frialdad de Krypton y los tonos cálidos de Kansas. Lucas Gattoni en las tintas asegura que cada línea de acción tenga peso, aunque las escenas de vuelo y destrucción planetaria se sienten contenidas, como si el equipo ahorrara presupuesto para números futuros.
El padre perfecto que nadie pidió (pero que nos merecemos) 😅
Ver a Jor-El como un adulto funcional que se lleva bien con los Kents es refrescante, aunque uno no puede evitar preguntarse si este tipo sabrá cambiar un pañal o si su súper inteligencia le fallará con las tareas domésticas. Al menos, al no tener que lidiar con la adolescencia de un kryptoniano, los Kents se ahorran los años de portazos y discusiones por la hora de llegar a casa. Lo malo: si Jor-El ya es un científico cascarrabias en Krypton, imagínate cuando descubra la comida rápida terrestre.