Foro3D analiza el apartado técnico de Super Mario Party Jamboree, la nueva entrega de la saga para Nintendo Switch. El título utiliza un motor propietario de la gran N, alejándose de soluciones comerciales como Unity o Unreal. Esto permite un control total sobre el rendimiento y una optimización muy específica para el hardware de la consola híbrida, aunque también limita ciertas libertades creativas.
Optimización y materiales: el arte de lo pequeño 🎨
El motor interno de Nintendo demuestra su madurez en los minijuegos, donde se aprecia una alta fidelidad en los detalles y materiales. Las texturas de los dados, los reflejos en los escenarios de hielo y la iluminación de los tableros nocturnos muestran un trabajo fino. Sin embargo, esta calidad no es constante en todo el juego, ya que en las vistas generales del tablero principal se nota una reducción significativa en la carga poligonal para mantener los 30 fotogramas por segundo estables.
El motor que odia a los desarrolladores externos 🔧
Nintendo usa sus propias herramientas internas, lo que significa que si eres un desarrollador independiente y quieres saber cómo hacen esos brillos en los minijuegos de Jamboree, lo siento, pero tendrás que conformarte con adivinarlo. Es como si la Gran N tuviera una receta secreta de la abuela para el pastel de manzana, pero en lugar de compartirla, se la come delante de todos. Eso sí, el pastel está bueno, pero qué pereza tener que esperar al siguiente juego para ver cómo lo hicieron.