El cohete Starship V3 despegó desde Texas en su duodécima prueba, pero el vuelo terminó en explosión. Aun así, SpaceX lo considera un éxito porque cumplió casi todos los objetivos. El fallo de un motor en el propulsor de 33 no impidió la separación de etapas, aunque el amerizaje fue desviado. Este lanzamiento, retrasado tres veces por fallos técnicos, llega justo cuando la compañía de Elon Musk se prepara para salir a bolsa en tres semanas.
33 motores y un fallo: la mecánica del nuevo Starship V3 🚀
El propulsor perdió uno de sus 33 motores durante el ascenso, pero el sistema compensó la falta de empuje. La separación de etapas se ejecutó con normalidad, demostrando avances en la maniobra. Sin embargo, el propulsor no logró regresar a tierra y amerizó fuera de la zona prevista. Es la primera prueba de la versión mejorada V3, diseñada para ser completamente reutilizable. SpaceX recopilará datos para corregir los desvíos en próximos ensayos.
Explotar según lo previsto: el nuevo estándar de éxito espacial 💥
Si explotas pero hiciste casi todo bien, eres un éxito. Así funciona ahora la exploración espacial, donde un cohete que se desintegra puede mejorar la cotización bursátil de tu empresa. Los tres retrasos previos al lanzamiento ya anticipaban que no sería un día perfecto. Pero oye, mientras los inversores vean llamaradas y oigan explosiones controladas, todo va según el plan de negocio. Solo falta que el próximo vuelo aterrice donde toca.