SpaceX afina los últimos detalles para lanzar la versión más grande de su cohete Starship, que supera en altura y capacidad a cualquier vehículo espacial previo. Este diseño, completamente reutilizable, aspira a transportar grandes cargas y tripulación. Su desarrollo resulta clave para el programa Artemis de la NASA, que planea llevar humanos de vuelta a la Luna hacia 2028 con esta nave como eje central.
Récords de altura y motores Raptor mejorados 🚀
La nueva configuración del Starship, apodado Super Heavy, se eleva por encima de los 120 metros, superando al Saturno V de la era Apolo. Equipa 33 motores Raptor 2 en su primera etapa, capaces de generar más de 74 meganewtons de empuje. El diseño incluye escudos térmicos mejorados y sistemas de reabastecimiento en órbita, pensados para misiones lunares y, a futuro, viajes a Marte. La nave se ensambla con acero inoxidable y prioriza la reutilización rápida.
La NASA, los plazos y la eterna paciencia de Elon 😅
Mientras SpaceX prueba su mastodonte, la NASA espera que Starship aterrice en la Luna antes de que los astronautas se cansen de esperar en la Tierra. Elon Musk promete fechas que parecen sacadas de un calendario de ciencia ficción: 2028 suena optimista si cada despegue implica apagar incendios en la plataforma. Pero oye, si todo falla, siempre podrán vender el cohete como el rascacielos más alto de Boca Chica.