Sony ha presentado el televisor Bravia 9 II, una apuesta que promete cambiar las reglas del juego en iluminación LED. Su tecnología True RGB, basada en un sistema MiniLED con subpíxeles rojos, verdes y azules en cada diodo, permite un control individual de luz y color. Esto acerca la precisión cromática a lo que se ve en monitores de postproducción, sin filtros ni trampas.
True RGB: cuando cada diodo pinta su propia pared 🎨
A diferencia del MiniLED convencional, que usa diodos blancos o azules y luego filtra la luz, el True RGB ilumina con colores puros desde el origen. Cada subpíxel es una fuente independiente, lo que evita la pérdida de saturación al subir el brillo. El resultado son colores intensos sin que el blanco se tiña de azul o el rojo parezca naranja. La Bravia 7 II también incorpora esta tecnología, democratizando un avance que hasta ahora solo se veía en prototipos o laboratorios.
La tele que no necesita que le expliques qué es el rojo 😅
Sony ha decidido que los fabricantes dejen de jugar a adivinar colores con linternas blancas. Mientras otros marcas usan lógica difusa para simular un verde decente, el Bravia 9 II enciende directamente un LED verde y punto. Es como si de repente tu vecino dejara de pintar su coche con rodillo y usara aerógrafo. Ahora solo falta que el precio no sea tan astronómico que tengas que vender un riñón para ver un azul puro. La tecnología avanza, pero la cartera llora.