En Kioto, el chef Kyle Connaughton ha montado un restaurante llamado SoNoMa donde la alta cocina japonesa se encuentra con técnicas occidentales. Aquí, el caviar se sirve con wasabi y el wagyu con miso, pero el aceite de oliva y los cítricos son los que marcan la diferencia. El lugar apuesta por un ambiente minimalista y un servicio que no pasa desapercibido, todo con la idea de ofrecer una experiencia gastronómica que se sienta personal y accesible dentro de un sector que suele ser exclusivo.
La técnica detrás del plato: ingredientes locales y precisión occidental 🍽️
Connaughton aplica métodos de cocción occidentales, como el sous-vide y el uso controlado de aceite de oliva, a productos japoneses de temporada. La selección de ingredientes es clave: desde verduras de granjas cercanas hasta carnes como el wagyu, tratadas con fermentos de miso. El menú degustación cambia cada estación, lo que obliga a una logística de proveedores constante. El chef busca que cada plato tenga un equilibrio entre texturas y sabores, sin caer en la pirotecnia visual. El resultado es una carta que prioriza el sabor directo sobre la decoración excesiva.
Minimalismo zen o cómo fingir que no miras el móvil mientras comes 📱
El ambiente es tan minimalista que casi parece una sala de espera de un spa, pero sin la música de flauta. El servicio es tan atento que a veces te preguntan si el wagyu está a tu gusto antes de que hayas masticado. Eso sí, nadie te juzga si pides más pan, porque el pan con aceite de oliva es el verdadero protagonista de la noche. Al final, sales con la sensación de haber comido algo sofisticado, pero también con la duda de si el camarero te sonrió porque le caes bien o porque ya ha visto a 40 clientes iguales esa semana.