Un estudio de la Universidad de Tsinghua publicado en Nature Energy asegura que alcanzar un sistema eléctrico global con fuentes renovables para 2050 es técnicamente posible. La clave está en una expansión masiva de solar y eólica, con 15 a 20 teravatios de capacidad instalada. También se necesita mayor interconexión de redes y una gestión activa de la demanda.
Terrenos cerca de ciudades y redes más inteligentes 🌍
El despliegue requeriría más de 9 millones de hectáreas, pero el 80% se ubicaría cerca de centros de consumo, reduciendo pérdidas de transmisión. La interconexión regional permitiría equilibrar la generación variable. Además, la transición facilitaría acceso barato a electricidad en regiones de bajos ingresos como África, donde la demanda crece rápido y el recurso solar es abundante.
El truco está en gestionar cuando no hay sol ni viento ⚡
El estudio no menciona que, para cuando llegue una semana nublada y sin viento, necesitaremos baterías del tamaño de un estadio o un pacto con el vecino para que nos preste electricidad. Pero bueno, si logramos que África tenga luz barata y Europa no se quede a oscuras por una borrasca, el plan suena casi tan bien como una promesa de político en campaña.