Shinji Aramaki no es un nombre cualquiera en la animación japonesa. Este diseñador de mechas y pionero del 3DCG decidió que los robots dibujados a mano se quedaban cortos y se lanzó a darles volumen real. Su visión, que mezcla el realismo de los videojuegos con la narrativa del anime, ha dejado obras como Appleseed o el reinicio de Harlock. Un tipo que no se conforma con lo plano.
Cuando el ciberpunk se encuentra con el motor de render 🖥️
Aramaki no se limita a meter modelos 3D en pantalla. Su método busca que cada chapa de un mecha tenga peso y refleje luz como en la vida real, pero sin perder la esencia del anime. En Blade Runner: Black Lotus, por ejemplo, aplicó técnicas de captura de movimiento y texturizado avanzado para que los personajes se movieran con fluidez, mientras el fondo mantenía esa estética sucia y lluviosa del ciberpunk clásico. El resultado es un híbrido entre película de acción real y serie de culto, donde los detalles técnicos importan tanto como la historia.
El señor que hizo que Harlock dejara de fumar en 2D 🚀
Ver el Harlock de 2013 fue como descubrir que tu abuelo se ha comprado una moto eléctrica. El diseño seguía siendo el mismo pirata espacial de siempre, pero de repente su capa tenía textura de tela y su nave parecía salida de un concesionario de lujo. Aramaki logró que los puristas del 2D se quejaran mientras el resto del público se preguntaba por qué no habían hecho esto antes. Eso sí, el parche en el ojo sigue siendo digital, pero nadie se queja de eso.