Shin Itagaki es un director que provoca reacciones encontradas. Conocido por su estilo experimental y su uso polémico del 3DCG, sus obras como Berserk (2016) y Teekyu son un frenesí visual constante. Sus movimientos de cámara extremos y su mezcla de técnicas buscan romper lo convencional, aunque no siempre con resultados pulcros.
3DCG y planos imposibles: la técnica de Itagaki 🎬
Itagaki emplea una combinación de animación tradicional y 3DCG que a menudo choca con los estándares de la industria. En Berserk (2016), por ejemplo, las transiciones bruscas y los ángulos de cámara forzados generan una sensación de inestabilidad. Su uso del CGI no busca realismo, sino impacto visual, aunque a costa de una fluidez cuestionable. Esta aproximación técnica, que prioriza la experimentación sobre la corrección, define su sello personal.
Cuando el CGI parece un videojuego de PS2 🎮
Ver Berserk (2016) de Itagaki es como recordar esas partidas nocturnas a un juego de acción de los 2000: texturas planas, movimientos rígidos y una cámara que parece tener vida propia. Pero oye, al menos no es aburrido. Mientras otros directores buscan la perfección técnica, Itagaki parece preguntarse: y si mejor hacemos que Guts parezca un muñeco de plástico? Y lo logra.