Un dispositivo del tamaño de una moneda se adhiere a la ropa interior y cuenta las flatulencias para detectar problemas digestivos. Creado por investigadores de la Universidad de Maryland, este sensor mide el hidrógeno liberado cuando las bacterias fermentan lactosa no digerida, ofreciendo datos objetivos sobre condiciones como la intolerancia a la lactosa.
Cómo funciona el detector de gases intestinales 💨
El sensor, liderado por Brantley Hall, utiliza un material sensible al hidrógeno que cambia su resistencia eléctrica al contacto con el gas. Cada flatulencia genera una señal que el dispositivo registra y transmite a una app. Así, los médicos pueden cuantificar la frecuencia y correlacionarla con la ingesta de lácteos, evitando diarios subjetivos y pruebas invasivas. El objetivo es ofrecer un método no invasivo y portátil.
Ahora tus pedos tienen un jefe de recursos humanos 😂
Por fin, una app que te dice si ese queso mereció la pena o si tu colon te está pasando factura. Olvídate de contar pedos mentalmente; ahora un dispositivo pegado a tus calzoncillos lo hará por ti. Eso sí, asegúrate de no olvidarlo en la lavadora, o tu diagnóstico terminará siendo un problema de pelusas en lugar de lactosa.