El exdirector del Centro Nacional de Inteligencia, Félix Sanz Roldán, ha declarado ante la Audiencia Nacional que el CNI no tuvo participación en la denominada Operación Kitchen, el dispositivo policial paralelo que espió al extesorero del PP Luis Bárcenas. La comparecencia busca aclarar si los servicios de inteligencia prestaron apoyo técnico a esta operación, que se desarrolló entre 2013 y 2015.
Vigilancia digital: el debate sobre el uso de herramientas de inteligencia 🛡️
La negativa de Sanz Roldán reabre la discusión sobre el control de las herramientas de interceptación de comunicaciones. En el ámbito de la ciberseguridad, los sistemas IMSI catcher y el software de extracción de datos de terminales móviles requieren autorización judicial específica. Si el CNI no participó, la pregunta técnica es quién facilitó el acceso a los datos de Bárcenas sin dejar rastro en los registros oficiales. La trazabilidad de las operaciones de vigilancia sigue siendo un punto ciego en muchas investigaciones.
El CNI: no estuvimos allí, pero alguien copió el manual de espionaje 🤔
Que un exdirector del CNI tenga que aclarar que sus agentes no estaban metidos en una operación de espionaje casero es como si un informático jurara que no instaló el keylogger en el ordenador de su vecino. La excusa perfecta: el CNI no participó, pero alguien debió leer muy bien los manuales de inteligencia. Quizá el verdadero misterio no es quién espió, sino quién dejó el manual de instrucciones en la fotocopiadora del ministerio.