El SanDisk G-Drive se presenta como un disco duro externo tradicional que apuesta por el almacenamiento masivo antes que por la velocidad. Con capacidades que van de 6 TB a 26 TB, cubre tanto al usuario que guarda fotos familiares como al creativo que acumula proyectos. Tras varios meses con el modelo de 24 TB, el balance es positivo: es fiable, robusto y cumple sin llamar la atención.
Rendimiento técnico: 280 MB/s que no engañan ⚙️
No esperes milagros de un disco duro mecánico. Las velocidades de transferencia se mantienen estables en torno a 280 MB/s tanto en lectura como en escritura, lo que lo sitúa en la media del segmento. El chasis de aluminio y el diseño resistente lo hacen apto para entornos de trabajo exigentes. La conexión USB-C facilita la compatibilidad con equipos modernos, aunque no alcanza las cifras de un SSD. Para backups masivos o bibliotecas de medios, cumple su función sin sobresaltos.
La tortuga que ganó la carrera del almacenamiento 🐢
Si buscas velocidad, este disco no es para ti. Pero si lo que quieres es guardar 24 TB de datos sin que el disco llore cada vez que lo conectas, aquí tienes a tu nuevo mejor amigo. Eso sí, no intentes copiar una película mientras preparas el café: tendrás tiempo de sobra para que se enfríe. Al menos, cuando termines, sabrás que tus archivos están a salvo. Y eso, en este mundo de datos volátiles, ya es un triunfo.