El Hospital Universitario San Jorge de Huesca ha suspendido la actividad de su unidad de pacientes crónicos complejos, un programa activo durante ocho años. La unidad atendía a personas con múltiples patologías simultáneas para mejorar su calidad de vida y reducir ingresos prolongados. La suspensión se debe a que el único médico internista se ha trasladado tras aprobar una oposición.
Cuando la tecnología no puede suplir al personal sanitario 🏥
En un contexto donde la telemedicina y los sistemas de monitorización remota avanzan, la falta de un solo profesional deja en evidencia los límites de la digitalización. Sin el internista, el programa se desactiva por completo, mostrando que ninguna plataforma de historial clínico electrónico o algoritmo de predicción de descompensaciones puede reemplazar la coordinación humana necesaria para manejar a estos pacientes. La tecnología es una herramienta, no un sustituto.
Un médico menos, un programa entero por tierra ⚠️
Ocho años de programa, cientos de pacientes estabilizados y un único médico. Al parecer, en el Hospital San Jorge la gestión de personal funciona como un juego del tetris: si falta una pieza, la línea completa desaparece. Lo curioso es que nadie plantea si el problema es tener un solo médico para un programa de esta envergadura, o si el sistema cree que los crónicos se curan solos con un cartel de vuelva otro día.