Publicado el 18/05/2026 | Autor: 3dpoder

Sainz descubre que la curva 12 del MADRING es más traicionera de lo previsto

Carlos Sainz ha sido el primer piloto en rodar sobre el asfalto del nuevo circuito MADRING de Madrid, a bordo de un Ford Mustang GT. Aunque llevaba meses estudiando los planos del trazado, la curva 12, bautizada como La Monumental, le ha dado una sorpresa mayúscula. El piloto confesó que esperaba un peralte del 24%, pero se encontró con que además es una curva ciega, donde no se ve la salida hasta que se está dentro.

Carlos Sainz en un Ford Mustang GT azul entrando en la curva 12 del MADRING, el coche inclinado en plena frenada, humo blanco de los neumáticos traseros perdiendo agarre, el asfalto gris con marcas de derrape frescas, el morro apuntando a una salida oculta tras una pared de hormigón, el piloto girando el volante con tensión, el peralte pronunciado distorsionando la perspectiva, barreras de protección Tecpro al borde, luz de atardecer creando sombras alargadas, estilo cinematográfico fotorrealista, ángulo bajo desde el interior de la curva, textura granulada del asfalto visible, detalles mecánicos del motor V8, simulación de conducción extrema, alta velocidad congelada en el instante de la sorpresa.

El desafío técnico de una curva ciega con peralte variable 🏎️

La Monumental no solo exige precisión por su elevado peralte del 24%, sino que su diseño como curva ciega añade una capa de complejidad. El piloto debe confiar en la memoria del trazado y en las referencias previas, ya que la salida queda oculta hasta el último momento. Este tipo de geometría, que combina inclinación y falta de visibilidad, obliga a ajustar la trazada y el punto de frenada. Para los ingenieros, supone un reto en la puesta a punto de la suspensión y la dirección.

Sainz: el plan era fácil, la curva no avisó 😅

Sainz llegó con los deberes hechos: planos estudiados, peralte memorizado y hasta una maqueta en casa. Pero la curva 12, cual vecino maleducado, no le avisó de que era ciega. Ahora el piloto sabe que los circuitos, como las personas, guardan secretos. Menos mal que llevaba un Mustang y no un utilitario, o la sorpresa habría acabado en un jardín.