La clasificación del Gran Premio de Canadá dejó momentos de alta tensión en Mercedes. George Russell logró arrebatarle la pole position a Kimi Antonelli en el último suspiro de la sesión, disputada bajo un calor inusual de 33 grados en Montreal. La tensión interna en el equipo, ya caldeada tras la carrera sprint, explotó en la pista. Por si fuera poco, Fernando Alonso quedó eliminado en Q1 sin encontrar ritmo, y Carlos Sainz tampoco pudo superar la Q2.
El asfalto de Montreal, un termómetro para los neumáticos 🌡️
Las altas temperaturas en Montreal, atípicas para la fecha, llevaron al límite la gestión térmica de los compuestos. Los equipos reportaron un sobrecalentamiento prematuro en los neumáticos traseros, lo que obligó a estrategias de enfriamiento más agresivas en las vueltas de preparación. El Mercedes W16 mostró un rendimiento sólido en el tercer sector, clave para que Russell marcara el tiempo definitivo. Sin embargo, la falta de agarre en Q1 y Q2 para Alonso y Sainz sugiere que el equilibrio aerodinámico se vio comprometido por la degradación.
La pole de Russell y el drama de los que se quedaron en boxes 😬
Mientras Russell celebraba su pole, en el garaje de Mercedes se podía cortar la tensión con un cuchillo. Kimi Antonelli, que había dominado la sesión hasta el último instante, vio como su compañero le robaba el protagonismo en la vuelta final. Por el lado de Aston Martin, Alonso ya planeaba la mudanza a su nueva casa, y Sainz probablemente echaba de menos el aire acondicionado de Ferrari. El calor no solo derritió el asfalto, sino también los nervios de más de uno.