George Russell vivió un domingo para el olvido en Montreal. El piloto de Mercedes, que había salido desde la pole, se vio obligado a retirarse en la vuelta 30 por una falla en la unidad de potencia de su W16. En ese momento, peleaba codo a codo con su compañero Kimi Antonelli, actual líder del campeonato. La frustración de Russell fue evidente al golpear el volante tras detenerse en la escapatoria.
La unidad de potencia de Mercedes vuelve a dar problemas ⚙️
La falla se originó en el sistema de recuperación de energía (MGU-K), según fuentes del equipo. Este componente, encargado de recuperar la energía cinética en las frenadas, dejó de funcionar sin previo aviso, provocando una pérdida súbita de potencia. Mercedes había introducido una nueva especificación de la unidad de potencia este fin de semana para mejorar la fiabilidad, pero el problema persistió. El monoplaza de Russell mostró una degradación térmica anómala en los frenos traseros antes del abandono.
Russell se llevó un recuerdo de Montreal: un volante mordido 🦷
Mientras Antonelli se encaminaba hacia su cuarta victoria consecutiva, Russell se consolaba mordiendo el volante. Literalmente. Las cámaras onboard captaron al británico propinándole un par de mordiscos al volante tras detenerse. No sabemos si fue para probar la resistencia del carbono o simplemente porque le entró hambre de victoria. Lo cierto es que ahora Antonelli lidera el campeonato con 37 puntos de ventaja. Russell, por su parte, tendrá que pedir cita con el dentista.