Rusia ha vuelto a emplear el misil hipersónico Oréshnik en uno de los ataques más intensos contra Kiev. El proyectil, diseñado para volar a velocidades extremas y evadir sistemas antiaéreos, busca presionar las defensas ucranianas y probar su efectividad en combate real. La ofensiva evidencia la apuesta rusa por tecnología avanzada para superar barreras defensivas.
Cómo funciona el misil Oréshnik y por qué es difícil de interceptar 🚀
El Oréshnik alcanza velocidades superiores a Mach 5, lo que reduce el tiempo de reacción de los sistemas de defensa aérea. Su trayectoria errática y capacidad de maniobra durante el vuelo dificultan su seguimiento por radares convencionales. A diferencia de misiles balísticos clásicos, este proyectil combina alta velocidad con cambios de rumbo impredecibles, lo que obliga a los defensores a emplear recursos avanzados como el sistema Patriot, aunque con resultados limitados.
El cohete que vuela más rápido que un café mal servido ☕
El Oréshnik llega tan rápido que los sistemas antiaéreos ucranianos apenas tienen tiempo de preparar el café antes de que impacte. Claro, si el café fuera servido por un camarero con prisa y el cliente estuviera en la órbita baja. Mientras tanto, en las oficinas de diseño rusas deben celebrar con vodka cada vez que el misil no encuentra un Patriot en el camino. La pregunta es: ¿cuándo lanzarán uno con posavasos incorporado? 🥴