Las listas de éxitos en España ya no solo las dominan artistas de carne y hueso. Ruby Black, una cantante sintética creada por inteligencia artificial, ha escalado al primer puesto de Los 50 más virales de Spotify. El sello Silencio Capital publica un single nuevo cada jueves, con portadas y videoclips también generados por IA. Este fenómeno refleja una producción en cadena de música barata, sin vínculos con creadores reales, que está saturando las plataformas.
El tsunami de pistas sintéticas que Spotify no puede frenar 🌊
Las cifras son contundentes. Deezer informa que recibe 75,000 pistas generadas por IA cada día, lo que representa el 44% del contenido nuevo, frente a las 10,000 de enero de 2025. Spotify ya eliminó más de 7.5 millones de canciones de IA en el último año, pero el problema escala más rápido que sus filtros. La tecnología permite producir canciones completas en minutos, imitando estilos y voces sin necesidad de músicos, estudios ni derechos de autor convencionales. Las discográficas tradicionales observan con preocupación cómo el algoritmo premia el volumen sobre la calidad.
El artista del mes que nunca pide un aumento 🤖
Ruby Black no exige royalties, no llega tarde a los ensayos ni deja comentarios pasivo-agresivos en Instagram. Publica un single cada jueves como quien programa un cronograma de Excel. Mientras tanto, los músicos humanos se preguntan si su próximo rival será otro grupo de la escena indie o un archivo .mp3 entrenado con miles de horas de Bad Bunny. Lo más triste: probablemente la IA cobre menos por gira que un humano.