El secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, aterrizó en Ereván para respaldar al primer ministro armenio, Nikol Pashinyan, de cara a las elecciones de junio. Ante acusaciones de interferencia rusa, se firmaron acuerdos que incluyen el avance del corredor TRIPP, la renovación de una asociación estratégica y la colaboración en minerales críticos. Rubio destacó que estos pactos respetan la soberanía armenia y refuerzan los lazos económicos, consolidando el giro prooccidental del país tras el acuerdo de paz con Azerbaiyán.
TRIPP: el corredor que conecta Azerbaiyán con Najicheván 🚂
El corredor TRIPP no es un simple camino; implica construir carreteras y ferrocarriles que atravesarán Armenia para unir Azerbaiyán con su exclave de Najicheván. Técnicamente, supone un desafío logístico y geopolítico: requiere infraestructura moderna, coordinación aduanera y garantías de tránsito. Para Armenia, es una apuesta por ingresos y conectividad regional, pero también implica ceder control sobre rutas estratégicas. La firma de Rubio busca asegurar que el proyecto avance bajo estándares internacionales y no derive en tensiones locales.
El arte de hacer amigos con minerales y ferrocarriles 😏
Rubio llegó con maleta llena de promesas, y Pashinyan no tuvo que pedir dos veces. Mientras Rusia mira desde lejos con cara de pocos amigos, Armenia firma acuerdos que parecen sacados de un catálogo de ofertas: llévate un corredor ferroviario y te regalamos minerales críticos. Lo mejor es que, según Rubio, todo respeta la soberanía. Claro, como cuando un vecino te ofrece reformar la cocina y termina poniendo cámaras en el salón. Pero bueno, mientras los trenes pasen y las urnas no truenen, todo es progreso.