La socióloga Rosa Cobo presentó una ponencia sobre prostitución y abolicionismo en el siglo XXI, defendiendo que esta práctica no es un trabajo ni una opción libre, sino una forma de explotación que perpetúa la desigualdad. Cobo criticó los discursos que normalizan la actividad, señalando que benefician a proxenetas y demandantes, y pidió políticas que sancionen a los clientes y ofrezcan alternativas reales a las mujeres.
El lado oscuro de la tecnología en la trata digital 🌐
La tecnología ha facilitado la expansión de la prostitución a través de plataformas digitales y anuncios clasificados, donde algoritmos y aplicaciones anónimas conectan a demandantes con víctimas de trata. Estas herramientas, diseñadas para optimizar transacciones, a menudo eluden controles legales y dificultan la identificación de redes de explotación. Cobo instó a regular estos espacios virtuales, exigiendo que los desarrolladores tecnológicos asuman responsabilidad ética y no se limiten a priorizar el lucro sobre los derechos humanos.
Cuando la libertad sexual es un meme con proxeneta 😅
Parece que algunos confunden la libertad sexual con un catálogo de ofertas de AliExpress. Rosa Cobo dejó claro que llamar trabajo sexual a la explotación es como llamar chef al que quema agua. Mientras tanto, en las redes, influencers venden la idea de que prostituirse es empoderador, justo cuando el único empoderado es el dueño del piso que cobra la habitación. Ironías del siglo XXI: querer abolir la prostitución mientras el algoritmo de turno te sugiere un anuncio de compañía.