La excampeona de UFC Ronda Rousey y la pionera Gina Carano se enfrentarán este sábado en una pelea de MMA transmitida por Netflix. Ambas buscan algo más que la victoria: un contrato cinematográfico de gran éxito. Rousey, de 39 años, quiere capitalizar el combate para impulsar su carrera en el cine, sugiriendo que podrían crear una película marcial innovadora con la plataforma. Carano, de 44 años, es más conocida por su actuación que por su lucha, pero inspiró a Rousey a incursionar en las MMA.
El plan de producción: cómo Netflix podría rodar la pelea en tiempo real 🎥
La transmisión en vivo de Netflix requerirá un despliegue técnico notable. Se usarán cámaras de alta velocidad para capturar cada golpe, con un sistema de iluminación LED que se ajusta en milisegundos según el movimiento. El audio envolvente Dolby Atmos permitirá escuchar hasta el crujido de un puñetazo. Netflix planea sincronizar los datos biométricos de las peleadoras con gráficos en pantalla, mostrando frecuencia cardíaca y fuerza de impacto. Todo esto para que el público sienta que está viendo una película de acción en directo.
El guion perfecto: dos actrices olvidadas golpeándose por un papel 🎬
Lo curioso es que ambas ya fracasaron en Hollywood con papeles de acción. Rousey tuvo su momento en Fast & Furious 7 y luego desapareció. Carano fue despedida de The Mandalorian por sus polémicas declaraciones. Ahora, en vez de audicionar, se van a dar de puñetazos en vivo para ver quién merece otro chance. Netflix podría ahorrarse el casting: que ganen a puños el papel principal. Si esto sale bien, la próxima vez veremos a actrices compitiendo en lanzamiento de sillas.