Rolls-Royce ha puesto en marcha una nueva célula de fabricación aditiva en Bristol, financiada parcialmente por el Ministerio de Defensa del Reino Unido. Con 350 metros cuadrados, la instalación emplea fusión de lecho de polvo metálico para producir componentes críticos de motores de aeronaves militares de próxima generación, en un entorno con humedad, temperatura y presión controladas.
Polvo metálico y control ambiental para piezas de alto rendimiento 🔧
La tecnología de fusión de lecho de polvo permite construir piezas capa por capa, reduciendo residuos y tiempos de producción frente al mecanizado tradicional. El entorno sellado de la célula garantiza que cada lote mantenga propiedades mecánicas uniformes, un requisito esencial para componentes que soportan temperaturas extremas y esfuerzos elevados en motores de combate. Rolls-Royce ya aplica procesos similares en otros centros de producción.
Imprimir motores: la nueva moda militar que ahorra tornillos 🛩️
Ya no basta con tener un taller lleno de taladros y limaduras de metal. Ahora, para fabricar un motor de caza, basta con que el Ministerio de Defensa ponga el dinero y la impresora haga el resto. Eso sí, con la humedad controlada, no vaya a ser que la pieza salga con una gotita de más y el avión decida hacer un aterrizaje no programado. La guerra del futuro se gana imprimiendo en capas.