Psyonix ha confirmado que Easy Anti-Cheat seguirá funcionando en Rocket League sin bloquear a los usuarios de Linux y SteamOS. La decisión permite que el juego continúe ejecutándose en Steam Deck a través de Epic Games y Proton, siguiendo una línea similar a la adoptada por 1047 Games con Splitgate: Arena Reloaded.
Proton y Easy Anti-Cheat, una compatibilidad clave 🎮
La integración de Easy Anti-Cheat con Proton no es automática; requiere que el desarrollador habilite explícitamente el soporte. Psyonix ha optado por mantener esta opción activa, lo que permite que el kernel de Linux gestione las capas de compatibilidad sin conflictos. Este enfoque contrasta con otros títulos que bloquean el sistema operativo por considerarlo inseguro, aunque la realidad técnica muestra que Proton ya ofrece un entorno controlado para ejecutar el código anti-trampas.
Y los tramposos, a tomar por saco en Windows 😈
Mientras los usuarios de Linux celebran poder seguir chocando bolas sin que les salten ventanas de error, los tramposos de Windows tendrán que buscar otro juego para arruinar. Porque sí, el anti-cheat funciona, pero siempre hay algún listo que encuentra el agujero. Al menos en Steam Deck no tendrán excusa para perder: la culpa será de los mandos, no del sistema operativo.