El CEO de Aprilia, Massimo Rivola, ha cuestionado la decisión de dirección de carrera que permitió a Pedro Acosta reincorporarse a la segunda salida del GP de Cataluña. Aunque el fallo técnico que provocó la bandera roja fue ajeno al piloto, Rivola considera que, al ser el causante del incidente, no debió tener una segunda oportunidad. Acosta lideró gran parte de la prueba tras regresar a boxes con ayuda de pilotos Pramac.
El dilema técnico tras la avería de la KTM de Acosta ⚙️
La avería que dejó a Acosta detenido en pista apunta a un fallo en el sistema electrónico de la KTM, posiblemente relacionado con el control de tracción o la unidad de potencia. Este tipo de incidentes, aunque poco frecuentes, exponen la fragilidad de los componentes electrónicos bajo condiciones extremas de temperatura y vibración. La rápida intervención de los pilotos de Pramac para empujar la moto fuera de la zona de peligro evitó daños mayores, pero dejó abierta la discusión sobre la fiabilidad técnica en MotoGP.
El arte de morir y resucitar en la misma carrera 🎬
Si Pedro Acosta hubiera rodado un guion de cine, su actuación en Montmeló sería candidata al Óscar: causa un apagón, lo retiran del plató, y vuelve para robarse el show. La dirección de carrera, cual director benevolente, le regaló un segundo acto que ni Shakespeare habría escrito. Mientras Rivola se rasga las vestiduras, Acosta demuestra que en MotoGP, hasta los muertos técnicos tienen resurrección. Eso sí, que no se le suba a la cabeza: la próxima vez quizá no haya Pramac para empujarle.