Publicado el 18/05/2026 | Autor: 3dpoder

R.E.P.O. vuelve a rugir con 105.000 jugadores tras su Cosmetic Update

El cooperativo de terror R.E.P.O. ha recuperado su pulso en Steam. Tras el lanzamiento de su tercera gran actualización, The Cosmetic Update, el pasado 7 de mayo, el título de Semiwork alcanzó un pico de más de 105.000 jugadores simultáneos este fin de semana, según datos de SteamDB. Una cifra que no se veía desde hace meses y que demuestra que el miedo sigue vendiendo, sobre todo si viene con ropa nueva. 🎮

Steam store page for the horror co-op game R.E.P.O., a dark industrial warehouse scene, three player characters in neon-lit hazmat suits and new cosmetic hats, one holding a glowing wrench repairing a sparking mechanical door, another aiming a flashlight at a shadowy creature emerging from a vent, third player dragging a heavy loot crate with visible Steam overlay UI elements in the corner, dramatic low-angle shot, photorealistic cinematic rendering, volumetric fog, metallic reflections, green and orange safety lights, high-contrast horror atmosphere, ultra-detailed textures

500 piezas para vestir el caos: así funciona el nuevo sistema cosmético 🎭

The Cosmetic Update no solo se limita a añadir objetos. Semiwork ha rediseñado la tienda del juego y ha implementado un sistema de obtención basado en la exploración. Los jugadores deben buscar cajas repartidas por los niveles para conseguir las más de 500 piezas cosméticas disponibles. Luego, canjean fichas especiales en el nuevo establecimiento. El parche también incluye ajustes de rendimiento y estabilidad, aunque el foco principal es que los usuarios puedan personalizar a sus personajes antes de ser devorados por la oscuridad.

El apocalipsis puede esperar, primero hay que combinar el sombrero 🎩

Por fin, los jugadores de R.E.P.O. pueden morir con estilo. Mientras el caos sobrenatural acecha en cada esquina, la prioridad parece ser encontrar la caja que contiene un gorro de fiesta. La comunidad ya debate si es más efectivo un arma mejorada o un conjunto de colores chillones. Al fin y al cabo, no hay nada como enfrentarse a una entidad lovecraftiana luciendo un disfraz de payaso para que el terror sea, al menos, fotogénico.