Una encuesta del Kings College de Londres revela que la población británica observa la inteligencia artificial con más miedo que esperanza. Siete de cada diez personas se preocupan por la pérdida de empleos, y más de la mitad anticipa un desempleo masivo. El estudio, con más de 4.500 participantes, muestra una ansiedad palpable, especialmente entre quienes ocupan puestos de nivel inicial.
El algoritmo que prometía eficiencia ahora amenaza el salario 🤖
Los datos indican que la automatización no solo reemplaza tareas repetitivas, sino que ataca directamente los roles de entrada al mercado laboral. Los empleadores ven en la IA una herramienta para reducir costos, pero el 20% de los encuestados cree que esta transformación derivará en disturbios civiles. La tecnología avanza, pero la confianza en su gestión social se desmorona. El debate ya no es si la IA es útil, sino quién pagará el precio.
Tranquilos, la IA también hará sus propias encuestas 📊
Mientras los británicos se preocupan por el paro técnico, algún algoritmo debe estar redactando informes sobre cómo reemplazar a los encuestadores. Quizás el próximo estudio lo realice una IA que concluya que los humanos somos un riesgo para la productividad. Lo irónico es que, mientras tememos perder el empleo, la IA ya está solicitando el nuestro. Al menos, ella no pedirá aumento de sueldo.