La reina Sonia de Noruega, de 88 años, ha sido ingresada en un hospital de Oslo por complicaciones cardíacas. Los médicos han diagnosticado fibrilación auricular e insuficiencia cardíaca, lo que ha obligado a cancelar su agenda oficial. Permanecerá varios días bajo observación y sometida a exámenes. Este no es su primer susto cardíaco: en 2025 fue hospitalizada por dolencias similares y recibió un marcapasos.
Marcapasos y monitoreo: la tecnología al servicio de la realeza 🏥
Los marcapasos modernos, como el implantado a la reina en 2025, regulan el ritmo cardíaco mediante impulsos eléctricos. Estos dispositivos corrigen la fibrilación auricular y previenen episodios de insuficiencia cardíaca. Su funcionamiento se basa en sensores que detectan anomalías y envían señales al corazón para mantener una frecuencia estable. En casos de deterioro, se recurre a ajustes externos o recambios del generador, un proceso quirúrgico menor que permite prolongar la vida útil del dispositivo.
El corazón de una reina: más cables que en un palacio real ⚡
La reina Sonia ya lleva un marcapasos, pero parece que su corazón sigue queriendo atención extra. Quizás debería cambiar la corona por un cargador portátil. Con 88 años y dos ingresos por el mismo problema, uno piensa que Noruega debería instalar desfibriladores en todos los tronos. Eso sí, mientras los médicos la observan, al menos descansa de firmar documentos y saludar a turistas.