El ex presidente de Nintendo of America, Reggie Fils-Aimé, ha desvelado una tensa historia comercial. Durante una conferencia en la NYU, explicó que la compañía rompió relaciones con Amazon en la era de la DS. El motivo: Amazon exigió un apoyo financiero para bajar precios por debajo de los de Walmart, una práctica que Nintendo consideró ilegal y dañina para otros socios.
La línea roja de Nintendo ante las prácticas anticompetitivas 🚫
La decisión de Nintendo no fue un capricho. Amazon solicitaba un pago para cubrir la diferencia de precio al vender consolas por debajo del costo, una estrategia conocida como loss leader que busca eliminar a la competencia. Fils-Aimé afirmó que esto violaba las leyes de comercio justo. Al negarse, Nintendo prefirió perder un canal de venta masivo antes que exponerse a demandas o a un trato desigual con minoristas como GameStop o Target.
Amazon quería ser el que más barato vende, pero se quedó sin stock 😅
Imagina a Jeff Bezos llamando a Reggie y pidiéndole dinero para vender sus propias consolas más baratas. Nintendo, con cara de poker, dijo: no, gracias. Y así, durante un tiempo, comprar una DS en Amazon era como buscar un unicornio: sabías que existía, pero no lo encontrabas. Al final, la estrategia de la gran N fue simple: prefiere perder ventas antes que perder la dignidad (y una posible multa).