La Universitat Politècnica de València celebró la Regata UPV 2026, un evento náutico que reunió a la comunidad universitaria en el Golfo de Valencia. Organizada junto al Real Club Náutico de Valencia, la competición se disputó en dos jornadas con condiciones meteorológicas muy distintas, fomentando la cultura de la vela, el trabajo en equipo y la sostenibilidad entre los participantes.
La tecnología detrás de la navegación: ajustes y decisiones técnicas ⛵
La clave del rendimiento residió en la gestión de las velas y el trimado en función del viento. El primer día, con brisas ligeras, los equipos optimizaron el ángulo de ataque de los foques y ajustaron la tensión de los stays para maximizar la velocidad. En la segunda jornada, con rachas de hasta 20 nudos, las tripulaciones recurrieron a rizos en la mayor y cambios a velas de menor superficie, priorizando el control del balanceo sobre la velocidad bruta. La toma de decisiones en tiempo real, apoyada en instrumentos de navegación básicos, separó a los barcos más consistentes.
Cuando el viento juega al despiste: crónica de un caos controlado 🌊
El primer día, el viento fue tan esquivo que algunos barcos parecían más veleros de juguete que embarcaciones de competición. Los participantes, más pendientes de las nubes que de la boya, improvisaban maniobras mientras otros fingían que aquello era parte de la estrategia. En la segunda jornada, el viento llegó con ganas de revancha, y más de un tripulante recordó por qué no se debe desayunar un bocadillo antes de una ceñida con olas. Al final, todos llegaron a puerto, aunque algunos con la dignidad un poco más escorada.