El 1 de mayo, un senderista falleció tras caer al río Genil en Güéjar Sierra, Granada. Este trágico suceso, ocurrido en una zona de difícil acceso, presenta un desafío para los investigadores. La documentación y reconstrucción virtual de la escena mediante tecnologías 3D se convierten en herramientas clave para esclarecer las dinámicas del accidente sin alterar el lugar original.
Fotogrametría aérea y LiDAR para la captura del cauce 🚁
El proceso comienza con el sobrevuelo de un dron equipado con cámara de alta resolución para obtener cientos de imágenes del barranco y la trayectoria de la caída. Estas se procesan mediante software de fotogrametría para generar un modelo 3D texturizado del terreno. Simultáneamente, un escáner LiDAR terrestre captura la morfología exacta del cauce, las rocas y los desniveles, registrando millones de puntos con precisión milimétrica. Estos datos permiten calcular ángulos de pendiente, identificar puntos de resbalón y simular el flujo del agua en el momento del incidente.
La escena virtual como testigo inmutable 🧊
Al fusionar ambos conjuntos de datos, se obtiene un gemelo digital del accidente. Los investigadores pueden recorrer virtualmente el lugar, medir distancias y analizar factores como la humedad del terreno o la estabilidad de las rocas desde la seguridad de un laboratorio. Esta metodología evita la contaminación de la escena y permite a los peritos forenses centrarse en las causas mecánicas del siniestro, ya sea un resbalón o un fallo geológico, sin especulaciones prematuras.
Es posible determinar la velocidad y trayectoria exacta de una caída en un entorno natural como el río Genil mediante el análisis fotogramétrico de imágenes de testigos y drones, y cómo influye la precisión de los modelos 3D en la reconstrucción forense del accidente?
(PD: En el análisis de escenas, cada testigo de escala es un pequeño héroe anónimo.)