El investigador español Vicente Luis Rosell Roig propone una solución novedosa al enigma de la construcción de la Gran Pirámide de Guiza. Su teoría sugiere que los egipcios emplearon una rampa helicoidal integrada en los propios bordes de la estructura, levantando el monumento desde el interior mediante corredores temporales que actuaban como vías de ascenso.
Corredores ocultos como vía de ascenso 🏛️
Rosell detalla que estos pasillos quedaban sellados bajo los bloques finales, eliminando la necesidad de rampas externas masivas. El sistema permitía transportar piedras de hasta 2,5 toneladas mediante un recorrido continuo en espiral, optimizando la fuerza de trabajo y el espacio disponible. Los corredores, construidos con materiales reutilizables, se desmontaban al completar cada nivel, quedando integrados en la estructura sin dejar rastro visible.
El misterio se resuelve, pero nadie avisó a Keops 😅
Lo curioso es que, según esta teoría, los egipcios construyeron una especie de laberinto funcional que luego taparon como quien esconde las migas de pan. Si Rosell acierta, los arqueólogos llevan décadas buscando rampas externas mientras la solución estaba dentro, disimulada bajo toneladas de piedra. Menos mal que nadie tuvo que desmontar la pirámide para encontrar la salida.