David Puig ha firmado los mejores primeros 36 hoyos de su carrera en un torneo grande, situándose a solo dos golpes del liderato. Su consistencia y madurez competitiva brillan, mientras Jon Rahm también ocupa una posición destacada. Ambos refuerzan la presencia española, gestionando la presión y manteniéndose en la lucha en los primeros puestos de la clasificación.
La consistencia como motor técnico en el juego largo 🏌️
La clave del éxito de Puig reside en su capacidad para mantener un patrón de juego sólido sin altibajos. Según datos de seguimiento, ha acertado el 78% de las calles y el 72% de los greens en regulación. Su manejo del hierro medio y la lectura de distancias en el putting han sido precisas, permitiéndole evitar bogeys dobles. Rahm, por su parte, destaca en la gestión de vientos cruzados, con una media de 305 yardas de drive y un 85% de recuperación desde el rough.
Puig y Rahm: la siesta española se alarga en el campo 😉
Mientras los líderes se pegan con el green, los nuestros parecen estar en una partida de mus. Puig, tan tranquilo que hasta el caddie bosteza, y Rahm, que si no gana, al menos se lleva el trofeo a la mejor ceja fruncida. Eso sí, si la cosa se pone fea, siempre pueden recurrir al clásico: un café con leche y a seguir, que la Armada no se rinde ni aunque el hoyo se ponga cuesta arriba.