Un equipo de ingenieros en Alicante ha desarrollado una prótesis modular de brazo fabricada con impresión 3D. Su diseño de bajo coste permite personalizarla para cada usuario, e integra sensores que facilitan movimientos cotidianos como agarrar objetos o cocinar. El proyecto busca ofrecer una alternativa accesible en tecnología asistiva para personas amputadas, promoviendo su autonomía sin depender de costosos dispositivos comerciales.
Sensores y módulos: la tecnología que se adapta a la mano 🦾
La prótesis se compone de piezas intercambiables impresas en plástico y aluminio, ensambladas sin necesidad de herramientas especializadas. Los sensores detectan la contracción muscular en el muñón, traduciendo señales en movimientos precisos de los dedos. Un microcontrolador de bajo consumo procesa las órdenes, permitiendo acciones como ajustar la fuerza al agarrar un huevo o girar la muñeca al abrir una puerta. El sistema se alimenta con baterías recargables estándar, y su código fuente es abierto, facilitando mejoras por parte de la comunidad maker.
Cocinar sin perder un dedo: la prótesis que no teme a la paella 🍳
Los creadores afirman que la prótesis resiste salpicaduras de aceite, aunque recomiendan no usarla para remover la paella directamente. Eso sí, podrás agarrar el mango de la sartén sin temor a que el brazo se derrita, algo que no garantizan otros modelos de gama alta. Eso sí, si piensas usarla para abrir una lata de cerveza, mejor que practiques antes: el sensor a veces confunde un bíceps contraído con una orden de soltar el vaso. La autonomía promete ser suficiente para cocinar, pero no para maratonianas sesiones de playa y piscina.