La transición hacia el coche eléctrico avanza más lenta de lo previsto, y Porsche ajusta el rumbo. El Macan de combustión dirá adiós en 2026, pero la marca alemana ya trabaja en un sustituto térmico o híbrido para ese segmento. La empresa no abandona la meta del 80% de ventas eléctricas en 2030, aunque ahora ese objetivo depende de la demanda real y no de una hoja de ruta inamovible.
Plataforma PPE y un enfoque modular más pragmático 🚗
Porsche mantiene su apuesta por la plataforma PPE (Premium Platform Electric), desarrollada junto a Audi, para modelos como el Macan eléctrico. Sin embargo, la compañía ha decidido cerrar proyectos colaterales y redirigir recursos hacia arquitecturas flexibles que permitan convivir motores de combustión, híbridos enchufables y eléctricos puros. Esta estrategia modular busca adaptarse a la demanda sin descapitalizar inversiones en electrificación, priorizando la rentabilidad sobre los plazos fijos.
La marcha atrás más cara de la historia (y no, no es un Tesla) 😅
A este paso, los ingenieros de Stuttgart van a necesitar un GPS para no perderse entre tantos cambios de dirección. Primero todo era eléctrico, luego híbrido, ahora otra vez térmico... Si siguen así, lo próximo será ver un Porsche con motor de gasolina y caballo incluido en el maletero. Al menos, el cliente podrá elegir entre tres tipos de motor: el de combustión, el eléctrico y el de la indecisión ejecutiva.