La Romería de San Isidro en el paraje de Las Peralosas, en Malagón, tuvo este año un aliciente extra. El artista local Manuel Herencia presentó una exposición de figuras de plastilina que captó la atención de los asistentes por su meticuloso detalle. Lejos de ser un simple pasatiempo, las piezas demostraron un nivel de creatividad que elevó el perfil del evento tradicional.
Modelado digital vs. manual: la técnica detrás de la plastilina 🎨
Mientras el arte digital avanza con escultura 3D y software de modelado, Herencia opta por el trabajo manual con plastilina, un material maleable que exige precisión y paciencia. Cada figura requiere capas sucesivas y herramientas básicas como estecas o palillos. La ausencia de retoques digitales obliga a corregir fallos sobre la marcha, algo que contrasta con el control total que ofrecen programas como Blender o ZBrush. Es artesanía pura en un mundo de polígonos.
El artista que hizo competencia al pan y al vino 🍷
La exposición de Herencia logró algo difícil: que la gente apartara la vista del bocadillo de tortilla. Mientras los romeros hacían cola para ver las figuras, los puestos de vino notaron un bajón inesperado en las ventas. Algunos bromearon con que la plastilina no se come, pero al menos no da resaca. Al final, San Isidro bendijo tanto el arte como la cerveza, aunque esta última perdió protagonismo por unas horas.