Pixar ha anunciado Gatto, su primer largometraje animado completamente pintado a mano. La cinta abandona el característico estilo CGI del estudio para contar la historia de Nero, un gato que se endeuda con un jefe de la mafia felina en la Venecia de los canales. Un cambio de rumbo que sorprende gratamente, pues aunque otras productoras han adoptado el dibujo a mano, Pixar rara vez se aleja tanto de su estética tridimensional.
El desafío técnico de animar Venecia a pinceladas 🎨
Para lograr este giro estético, Pixar ha desarrollado un nuevo sistema de renderizado que simula trazos de acuarela y tinta sobre papel. Cada fotograma se compone de capas de color aplicadas digitalmente, imitando la textura de la pintura real sobre lienzo. El equipo de animación ha estudiado la técnica de los grandes maestros venecianos para capturar la luz sobre el agua y las sombras de los puentes. El resultado es una película que conserva la fluidez narrativa de Pixar pero con una textura visual completamente distinta a todo lo anterior.
Nero, el gato que pidió un préstamo al gángster equivocado 🐱
La trama sigue a Nero, un minino con más mañas que aciertos que decide pedir un préstamo al capo de la mafia gatuna local. Cuando no puede pagar, descubre que en Venecia los intereses se cobran en latas de atún y siestas robadas. Lo mejor de todo es que el jefe mafioso es un persa bigotudo que habla con acento italiano y exige sobornos en forma de croquetas. Pixar por fin demuestra que sabe hacer reír sin necesidad de un solo píxel renderizado.