La Agencia Espacial Europea ha puesto en marcha el proyecto Smart Skin for Exploration Cobots, liderado por el Instituto Tecnológico Danés. Con un presupuesto de 1,65 millones de euros y vigencia de 2026 a 2028, busca desarrollar un recubrimiento protector para brazos robóticos que operen en la Luna, Marte o en órbita, enfrentando polvo abrasivo, radiación solar y temperaturas de -150 a +120 grados Celsius.
Materiales flexibles para entornos extremos 🚀
La piel inteligente integrará sensores y actuadores en una capa delgada y flexible. El consorcio europeo trabaja en dos soluciones funcionales que deben resistir la erosión del polvo lunar y marciano, así como el vacío y los cambios térmicos bruscos. Se busca que el recubrimiento detecte impactos, desgaste o grietas y pueda adaptar su rigidez o repararse parcialmente, alargando la vida útil de los cobots sin necesidad de intervención humana directa en el espacio.
Una chaqueta para robots que no saben abrigarse solos 🤖
Porque si los humanos ya sufrimos para elegir un abrigo que nos proteja del frío y del calor, imagina a un brazo robótico intentando sobrevivir en la Luna sin una buena chaqueta. El proyecto promete darle a estos pobres autómatas una capa que no solo los proteja del polvo y la radiación, sino que además se queje cuando se rayen. Por 1,65 millones de euros, esperamos que al menos la piel venga en color naranja fosforito para que no se pierdan.