La DOP Pla i Llevant y la DO Binissalem celebraron juntas el Día Vi D.O. en Petra, un evento de la Conferencia Española de Consejos Reguladores Vitivinícolas. Celebrado en las Escoles Velles, el encuentro destacó el enoturismo como motor del desarrollo rural, con 30 denominaciones de 13 comunidades autónomas. Los asistentes degustaron vinos de ambas DO mallorquinas, acompañados de música de EIMA y productos locales como sobrasada IGP y aceitunas de la DO Oliva de Mallorca.
El enoturismo como herramienta tecnológica para el desarrollo rural 🍇
El evento puso el foco en cómo el enoturismo integra tecnología y tradición para dinamizar el mundo rural. Las DO presentaron soluciones como rutas digitales geolocalizadas y aplicaciones de cata, que permiten a los visitantes rastrear el origen de cada botella en tiempo real. Estas herramientas, impulsadas por los consejos reguladores, buscan conectar al consumidor con el territorio, usando datos abiertos para trazar la trazabilidad del vino. Así, el sector vitivinícola demuestra que la innovación puede convivir con la vendimia manual y las barricas de roble.
¿El vino D.O. cura la soledad del campo o solo la del turista? 🍷
El Día Vi D.O. prometió desarrollo rural, pero lo que vimos fue a treinta denominaciones compitiendo por la atención del mismo turista con copa en mano. Mientras el grupo EIMA sonaba, los asistentes debatían si la sobrasada IGP era mejor con vino tinto o blanco. Al final, el campo sigue igual de vacío, pero al menos los bodegueros pueden presumir de que sus aplicaciones de cata tienen más actualizaciones que sus tractores. Eso sí, nadie preguntó si las aceitunas de la DO Oliva de Mallorca vienen con GPS para encontrar la aceituna perfecta.