Paraguay impulsa una planta de fertilizantes de 665 millones de dólares que usará electricidad renovable de la represa de Itaipú, eliminando el uso de combustibles fósiles en su producción. El proyecto busca reducir la dependencia de importaciones y aprovechar el excedente energético del país, posicionándolo como un actor regional en la fabricación de insumos agrícolas con bajo impacto ambiental.
Hidrógeno verde como base del proceso industrial 🌱
La planta empleará electrólisis para dividir agua en hidrógeno y oxígeno usando electricidad limpia, luego combinando el hidrógeno con nitrógeno del aire para producir amoníaco, materia prima de fertilizantes. Este método evita las emisiones típicas del reformado de gas natural. Con una capacidad prevista de 600.000 toneladas anuales, el complejo demandará unos 300 megavatios de potencia, suministrados directamente desde la central hidroeléctrica.
Adiós al gas, hola a los enchufes gigantes ⚡
Los ingenieros cambiaron el gasoducto por un cable eléctrico, lo que debe ser una buena noticia para los que odian oler a fósil. Ahora solo falta que los vecinos no se quejen del ruido de los electrolizadores, que suenan como una aspiradora industrial en esteroides. Eso sí, al menos el fertilizante saldrá con etiqueta ecológica, perfecto para abonar el huerto sin sentirse culpable.