Publicado el 19/05/2026 | Autor: 3dpoder

Pamplona lanza Bizilabe 2026-2027 para futuros científicos

El Ayuntamiento de Pamplona ha abierto el plazo de inscripción para el programa Bizilabe 2026-2027, una iniciativa que busca acercar las disciplinas STEM a chicas y chicos de 10 a 14 años. A través de talleres prácticos y proyectos colaborativos, los participantes explorarán áreas como la robótica, la programación y la biología. La actividad se desarrollará en horario extraescolar, con el objetivo de despertar vocaciones técnicas desde edades tempranas y reducir la brecha de género en estos campos.

Grupo diverso de adolescentes de 10 a 14 años ensamblando un brazo robótico articulado sobre una mesa de trabajo iluminada, cables y sensores visibles, una laptop mostrando código de programación en pantalla, tubos de ensayo con líquidos colorados junto a placas de circuito, fondo con pósters de biología celular y engranajes, acción colaborativa mientras un chico ajusta un motor paso a paso y una chica conecta un microcontrolador, estilo cinematic photorealistic, iluminación cálida de taller, enfoque nítido en herramientas técnicas y expresiones concentradas, composición dinámica tipo documental científico

Robótica y programación como base del aprendizaje 🤖

Bizilabe estructura sus sesiones en torno a metodologías activas donde los jóvenes construyen prototipos con kits de sensores y actuadores. Se trabaja con entornos de desarrollo como Arduino y Scratch, permitiendo a los asistentes diseñar circuitos y escribir código para resolver problemas reales. El programa incluye módulos de impresión 3D y diseño de aplicaciones móviles. Los participantes documentan sus avances en un cuaderno de bitácora digital, fomentando habilidades de análisis y documentación técnica propias del método científico.

Menos TikTok y más soldar cables, dicen en el Ayuntamiento 🔧

La idea es que los chavales cambien el scroll infinito por un destornillador, aunque sea por unas horas a la semana. Los padres ya se frotan las manos imaginando que su hijo convertirá la habitación en un laboratorio o, peor aún, que descubra cómo funciona el router de casa. Eso sí, si logran programar un robot que les haga los deberes, el Ayuntamiento tendrá que ampliar el programa.