Pamplona se prepara para un junio con más ojos en la carretera. El Ayuntamiento instalará cuatro radares equipados con inteligencia artificial, capaces de detectar hasta ocho tipos de infracciones distintas. Cada unidad, con un coste de 20.000 euros, operará sin cabina visible, lo que promete un control más amplio y sanciones para descuidos habituales al volante. La clave para evitarlas será la atención plena.
Tecnología oculta para una vigilancia múltiple 🚦
Estos radares no solo miden velocidad. Su inteligencia artificial identifica el uso del móvil, la falta de cinturón, los saltos de semáforo o la invasión de pasos de cebra. Al carecer de cabina visible, su presencia pasa desapercibida, lo que dificulta que los conductores adapten su comportamiento solo al pasar por un punto conocido. El sistema procesa imágenes en tiempo real y envía las pruebas directamente a la central de sanciones. Un avance técnico que amplía la capacidad de control sin necesidad de más agentes.
El ojo que todo lo ve (y te multa por todo) 📸
A 20.000 euros por unidad, parece que Pamplona ha encontrado el regalo perfecto para los conductores despistados. Ahora, olvidarse el cinturón o contestar un mensaje en un semáforo será como jugar a la ruleta rusa con el bolsillo. Lo mejor es que, como no hay cabina, no sabrás si te han visto hasta que llegue la carta a casa. Una sorpresa que, como las de los cumpleaños, nadie pidió.