Oracle reporta un crecimiento sostenido en ingresos, impulsado por su negocio de inteligencia artificial y la nube. Sin embargo, la compañía ha ejecutado recortes de personal que afectan a miles de empleados. La decisión genera malestar entre los trabajadores, quienes denuncian la falta de paquetes de compensación adecuados. El caso refleja una tendencia donde la automatización y la IA reemplazan puestos, incluso en empresas que se benefician directamente de estas tecnologías.
La nube y la IA como excusa para la reestructuración 🤖
Desde una perspectiva técnica, Oracle ha redirigido recursos hacia sus divisiones de Oracle Cloud Infrastructure (OCI) y aplicaciones de IA generativa. Esto implica cerrar centros de datos locales y centralizar operaciones. Los despidos se concentran en áreas como ventas y soporte técnico, donde la automatización de procesos reduce la necesidad de equipos humanos. La compañía prioriza la eficiencia operativa, pero la transición deja a profesionales con décadas de experiencia fuera del mercado sin un plan de reinserción claro.
Despedidos con honores, pero sin indemnización 😅
A los exempleados de Oracle les han dado un diploma virtual de gracias por su servicio y un enlace para que actualicen su LinkedIn. La empresa, que prometía un futuro brillante con la nube, ahora les recomienda que se formen en IA para encontrar trabajo. Eso sí: la formación corre por su cuenta. Mientras tanto, los ejecutivos celebran las ganancias trimestrales con una sonrisa que probablemente no cabe en una pantalla de 27 pulgadas.