Publicado el 24/05/2026 | Autor: 3dpoder

Open Bionics prueba su brazo impreso en 3D en un amputado de Nueva York

Open Bionics ha completado la primera adaptación clínica de su prótesis Hero FLEX en un amputado por encima del codo. Gowtham, un físico neoyorquino que nació sin parte del brazo por una complicación circulatoria, es la primera persona del mundo en recibir este brazo biónico completo fabricado con impresión 3D. Tras un año de espera, los resultados fueron inmediatos.

realistic prosthetic arm Hero FLEX being fitted onto a male amputee with a truncated upper arm, mechanical carbon-fiber socket aligning with residual limb, robotic fingers curling in a controlled grip while holding a transparent glass object, 3D-printed lattice structure visible on forearm, lab technician adjusting tension cables with a small wrench, patient looking at his new hand with focused expression, illuminated by soft clinical LED panels, clean medical workspace with calibration tools and a laptop showing CAD model of the arm, photorealistic engineering visualization, shallow depth of field highlighting the bionic joint articulation, matte titanium finish with blue accent strips, high-tech medical atmosphere

Impresión 3D y sensores para un control más natural 🦾

La Hero FLEX utiliza sensores mioeléctricos que detectan las señales eléctricas de los músculos residuales del usuario. Estos datos se procesan en una unidad de control que traduce la intención de movimiento en acciones concretas de la mano y el codo. Al estar fabricada con impresión 3D, la prótesis pesa menos que los modelos tradicionales y permite ajustes rápidos en la forma y el tamaño. Gowtham pudo sostener la correa de su perro, agarrar herramientas y abrir una lata sin ayuda externa.

Abrir una lata: el verdadero hito de la tecnología biónica 🥤

Gowtham llevaba toda la vida esperando un brazo que le permitiera hacer cosas cotidianas. Y al final, el momento más emotivo no fue sostener a su perro, sino abrir una lata de refresco. Porque seamos sinceros: la ciencia ficción promete mover montañas, pero la verdadera utilidad de una prótesis se mide en latas abiertas y correas de perro sujetadas. La revolución biónica, al menos por ahora, sabe a refresco.