Marruecos ha sumado a su Marina Real un patrullero de altura fabricado en un astillero español, dentro de su plan de modernización militar. Diseñado para vigilancia, seguridad marítima y control fronterizo, el buque se integra a una serie de adquisiciones recientes, como sistemas de defensa aérea y aviones de combate, con el objetivo de proteger sus intereses en el Atlántico y el Mediterráneo.
Especificaciones técnicas del nuevo patrullero de altura 🚢
La embarcación, con casco de acero y superestructura de aluminio, desplaza cerca de 800 toneladas y alcanza una velocidad máxima de 22 nudos. Está equipada con radar de superficie, sistemas de comunicación satelital y una plataforma para operar helicópteros ligeros. Su autonomía supera los 3.000 kilómetros, lo que permite misiones prolongadas de patrulla. El armamento incluye cañones de medio calibre y ametralladoras, diseñados para disuasión y respuesta ante amenazas asimétricas.
El barco que vigila, pero no dice gracias 😅
El nuevo patrullero ya navega aguas marroquíes, listo para vigilar fronteras y disuadir a quien se acerque. Lo curioso es que, pese a estar fabricado en España, el buque no incluye un manual de cortesía diplomática ni un botón de gracias. Quizá en Rabat piensen que con pagar la factura basta, pero en Cádiz algunos astilleros ya se preguntan si el próximo pedido vendrá con un pack de simpatía incluido.