Un hospital sevillano ha incorporado un mamógrafo de última generación que permite obtener imágenes tridimensionales de alta resolución. Este equipo representa un avance en la lucha contra el cáncer de mama, ya que ofrece una visión más detallada del tejido mamario. La tecnología facilita la identificación de lesiones sospechosas con mayor claridad, lo que puede reducir la necesidad de pruebas complementarias y biopsias innecesarias.
Cómo funciona la tomosíntesis y qué aporta al diagnóstico 🩺
La tomosíntesis, tecnología base de este equipo, realiza un barrido de rayos X en múltiples ángulos alrededor del seno. Un ordenador reconstruye esas imágenes en cortes finos de 1 mm, eliminando la superposición de tejidos que dificulta la lectura en mamografías convencionales. Esto permite a los radiólogos examinar capa por capa, detectando nódulos o microcalcificaciones que antes pasaban desapercibidas. La dosis de radiación es comparable a la de un estudio digital estándar, aunque el tiempo de exploración es ligeramente mayor.
Ahora las mamas también tienen su propio escáner 3D 🤖
El nuevo aparato promete que las pacientes no tengan que repetir la prueba porque el técnico fruncía el ceño. Adiós a ese momento incómodo en que te aplastan la mama como si fuera un sándwich de pan de molde y luego te dicen que no se ve bien. Ahora, con el 3D, el radiólogo podrá ver hasta el más mínimo lunar con sospecha. Lo malo es que, con tanta resolución, igual descubre que también tienes arrugas en los pulmones.