El Centro Empresarial Rosales (CER) ha abierto en Zaragoza con once oficinas de alquiler para autónomos y profesionales. Impulsado por Jesús Salmerón y Sara Benedí, el proyecto nace de una necesidad personal: un espacio tranquilo y profesional lejos del hogar. A diferencia de los coworkings tradicionales, el CER ofrece despachos privados y equipados, priorizando el silencio y el entorno formal para quienes necesitan concentración.
La lógica del espacio: privacidad frente al ruido digital 🧘
El modelo del CER responde a una demanda concreta del mercado laboral actual. Mientras los coworkings fomentan la interacción y el networking, muchos profesionales requieren aislamiento acústico y visual para tareas que exigen alta concentración. Cada oficina está equipada con mobiliario básico y conexión a internet, eliminando distracciones. La propuesta de Salmerón se alinea con estudios que indican que el ruido ambiental reduce la productividad hasta un 66% en tareas complejas. Aquí, la pared es la frontera.
El coworking que no te obliga a socializar con el de al lado 🚪
Al fin, un espacio de trabajo donde no tendrás que fintear una sonrisa mientras el del escritorio de al lado te cuenta su vida. En el CER, la consigna es clara: cada uno en su cajita. Nada de fingir interés por el proyecto de un desconocido mientras sueñas con una puerta que se cierre. Es el paraíso para el autónomo huraño que solo quiere paz, su café y que nadie le pregunte si ha visto el último capítulo de esa serie que no le interesa.