El cierre de Newplast dejó al mundo de la animación stop-motion en una situación delicada. Sin su plastilina, ni siquiera el estudio Aardman podía garantizar sus próximos proyectos. Frente a esta crisis, Animation Supplies ha presentado Chroma Clay, un material fabricado en el Reino Unido y diseñado para cubrir esa necesidad técnica específica.
Desarrollo técnico y composición del material 🛠️
Chroma Clay se ha formulado con una mezcla de ceras y pigmentos que busca ofrecer una resistencia controlada al calor de los focos. Su dureza permite mantener formas detalladas sin agrietarse, y su flexibilidad evita roturas en movimientos repetitivos. La compañía asegura que el material no mancha las manos ni deja residuos en los sets, un punto crítico para rodajes largos. Se presenta en una gama de colores básicos que pueden mezclarse entre sí, siguiendo las necesidades de los animadores.
La plastilina que promete no derretirse en verano ☀️
Quien haya trabajado con plastilinas genéricas sabe que el calor del plató convierte a los personajes en criaturas de cuerpo blando. Chroma Clay promete resistir mejor esas condiciones, aunque habrá que ver si aguanta un rodaje de ocho horas bajo focos de tungsteno. Por ahora, los animadores británicos celebran no tener que importar material desde Japón o recurrir a masillas de juguetería. Veremos si la nueva fórmula no se convierte en la siguiente víctima de la ola de calor.