Las acciones de Nintendo han sufrido una caída cercana al 30% desde enero hasta el viernes pasado. El mercado reacciona con nerviosismo ante el lento ritmo de lanzamientos de títulos clave para la nueva consola Switch 2, que debutó en junio. Los inversores esperaban un catálogo más robusto para sostener el impulso de ventas del hardware, pero la realidad muestra un calendario de lanzamientos más escaso de lo anticipado.
El problema técnico: un catálogo que no termina de arrancar 🎮
La Switch 2 llegó al mercado con potencia gráfica mejorada y una arquitectura que prometía compatibilidad con títulos de alto rendimiento. Sin embargo, el software disponible no ha acompañado al hardware. Grandes estudios third-party han retrasado sus proyectos para la plataforma, y los títulos first-party de Nintendo se concentran en la segunda mitad del año. Esto genera un vacío de contenido en los meses clave posteriores al lanzamiento, lo que frena el ritmo de adopción y golpea la confianza de los accionistas.
Nintendo descubre que el hardware no se come solo 😅
Parece que en Kyoto pensaron que con vender la consola y un par de juegos de Mario bastaba para mantener contento al personal. Pero resulta que la gente quiere algo más que mirar la pantalla OLED encendida. Ahora los inversores miran el calendario de lanzamientos como quien espera un autobús que no llega. Mientras tanto, los accionistas se consuelan pensando que al menos la batería dura más que su paciencia.